Carmen Rodés Rosés

Nacida en Barcelona en 1930, hereda su afición artística de su padre Rafael Rodés Areñas, aficionado a las artes. A los quince años cursa estudios artísticos en la Escuela Llotja de Barcelona y en la Escuela Superior de Bellas Artes de Sant Jordi.

Años más tarde retoma las clases de pintura en el taller del pintor Pascual Bueno. Finalmente, decide abrir su propio estudio en Barcelona. Durante esta época asiste a las clases con modelo en el Real Círculo Artístico de Barcelona y también toma lecciones de grabado, técnica que a partir de este momento desarrollará en su taller. En 1970 tiene lugar su primera exposición individual en Valencia, la cual es seguida por otras muestras en Barcelona, Madrid y diversos puntos de Catalunya.

Paralelamente, la pintora catalana viaja por el mundo admirando por distintos museos la obra de los grandes maestros, de los cuales trata de aprender. Su gran admiración por los ‘fauves’ franceses influirá en su obra, caracterizada por la exaltación del color y los sentimientos propios del fauvismo, “la parte viviente de los pintores” según Henri Matisse. Será este movimiento pictórico el que representará un elemento esencial en su repertorio estilístico, que busca captar matices, colores y transparencias resaltando, en la mayoría de sus cuadros, la figura femenina. Madre de seis hijos y abuela de seis nietos, la artista dibuja y pinta a los niños, en los cuales encuentra la ternura, la línea y el color de la belleza de los recién nacidos.

La constancia en el trabajo artístico es una de las principales características de Rodés Rosés. Durante los últimos años, cabe destacar su incursión en el campo digital, utilizando las nuevas tecnologías con una sed infatigable de modernizarse y seguir aprendiendo. Ha convertido el ordenador en una herramienta práctica y manejable para hacer, con software de edición digital, obras que siguen manifestando la esencia artística de la pintora.

Carmen Rodés Rosés